divendres, 7 d’octubre del 2011

LA DEPRESIÓN, PRINCIPAL RETO DE LA SALUD EN EL MUNDO


 fecha de publicación 


Este fin de semana se ha celebrado el Día Europeo de la Depresión. Este año la Asociación Europea de la Depresión (European Depression Association, EDDA) ha elegido el lema "la depresión: tratarla y vencerla", con el objetivo de incidir en la necesidad de que los gobiernos adopten medidas eficaces para combatir esta enfermedad, que hoy por hoy constituye el reto sanitario más importante a nivel mundial y una de las asignaturas pendientes de los sistemas sanitarios.

La depresión supone el motivo de consulta más frecuente en los servicios de Atención Primaria, -situación que se ha agravado con la actual crisis económica-, y, además, se trata del problema de salud más incapacitante a nivel mundial, por encima de cualquier enfermedad física. Así lo establece un reciente estudio de la prestigiosa revista Nature, donde se ha evaluado la inicidencia en el mundo de un conjunto de problemas de salud mental (incluida la depresión), así como se han analizado otros factores, como el soporte asistencial que prestan los gobiernos para dar solución a estos problemas y la calidad de las intervenciones que se ofrecen a la población.

El panorama mundial que se presenta en este informe, en el que han participando investigadores y expertos de más de 60 países, y titulado Grand Challenges in Global Mental Health (Grandes Retos de la Salud Mental en el Mundo), resulta demoledor. Tal y como señalan los autores, si no se ponen en marcha medidas eficaces para paliar esta situación,"se prevé un aumento notable de los trastornos mentales para el año 2020, incluido el número de suicidios".
A continuación, se ofrece para los lectores interesados, un resumen con las principales conclusiones de este trabajo:
Grandes Retos de la Salud Mental en el Mundo
  • Los trastornos mentales constituyen el 13% de la carga global de enfermedades, por encima del cáncer y los trastornos cardiovasculares.
  • Se da la circunstancia, además, que 8 de cada 10 países no cuentan con el soporte asistencial suficiente para hacer frente a estos problemas de salud mental. La ausencia de tratamientos adecuados y la práctica inexistencia de intervenciones dirigidas hacia la prevención suponen una grave carencia y reflejan "una limitada comprensión del cerebro", afirman los autores del trabajo.
  • Tal y como se detalla en el estudio, del conjunto de enfermedades mentales, la depresión, el abuso de alcohol, la esquizofrenia, el trastorno bipolar, las demencias degenerativas tipo Alzheimer y los trastornos por abuso de sustancias son los más incapacitantes (ver Tabla 1).
Tabla 1. Carga mundial de los trastornos mentales, neurológicos y de abuso de sustancias*


Causa

Años de vida asociados a discapacidad(millones)

Depresión

65,5

Abuso de alcohol

23,7

Esquizofrenia

16,8

Trastorno bipolar

14,4

Alzheimer y otras demencias

11,2

Trastornos por abuso de sustancias

8,4

Epilepsia

7,9

Migraña

7,8

Trastorno de pánico

7,0

Trastorno obsesivo-compulsivo

5,1

Insomnio

3,6

Trastorno por estrés post-traumático

3,5

Parkinson

1,7

Esclerosis múltiple

1,5

*Tomado de Collins y cols. (2011), Grand challenges in global mental healthNature, 475, pág.28

Los autores del informe alertan de las implicaciones que supone la alta tasa mundial de este tipo de trastornos de salud mental, y gracias al análisis y revisión del comité de expertos, formado por investigadores y profesionales de más de 60 países, establecen las áreas prioritarias de acción para combatir el problema de la salud mental y mejorar la calidad de vida de las personas afectadas, reclamando una acción urgente a nivel mundial y el aumento de la inversión para la lucha contra estos problemas.

Su análisis establece 6 metas fundamentales o grandes retos de la salud mental para la próxima década:
  • Invertir esfuerzos en la identificación de los factores de riesgo y los factores de protección que afectan a la salud mental y evaluar el nivel de impacto de determinados problemas mundiales, como la pobreza, la violencia, los conflictos armados, la emigración o los desastres naturales en la salud mental.
  • Mejorar las estrategias de prevención de los problemas de salud mental, así como incidir en la aplicación de intervenciones tempranas, sobre todo, desde determinados ámbitos de actuación, como los servicios de Atención Primaria, y prestando especial atención a los niños y adolescentes, así como a la prevención del consumo de sustancias en estas edades.
  • Reforzar los estudios de investigación para garantizar los tratamientos más eficaces en cada caso y facilitar el acceso de la población a la atención sanitaria.
  • Aumentar la concienciación social sobre la alta tasa mundial de este tipo de trastornos, estableciendo programas para luchar contra la discriminación social y el estigma que a menudo sufren pacientes y familiares.
  • Aumentar los recursos humanos destinados a la atención de la salud mental y mejorar la formación de los profesionales de la salud en este área para implementarservicios basados en la evidencia científica.
  • Transformar los sistemas de salud y las políticas sanitarias, con el objetivo de integrar los trastornos de salud mental en los cuidados de larga duración y equiparar la inversión en cuidados físicos y mentales en investigación, formación, tratamientos y prevención. Según los expertos, sería necesario también establecer unos estándares de calidad mínimos para el tratamiento de los problemas mentales a nivel mundial e incorporar la salud mental en los programas sanitarios internacionales.
De esta manera, los resultados de la evaluación del comité de expertos subrayan la necesidad de realizar investigaciones desde una aproximación al análisis de la salud mental a lo largo del ciclo vital, lo que implica tener en cuenta que muchos de los trastornos mentales se inician o se manifiestan en la infancia o adolescencia y pueden afectar igualmente a los niños y a la tercera edad.
Por otro lado, el informe reconoce que el sufrimiento que provocan los trastornos mentales se extiende más allá de las personas afectadas, a sus familiares y a la comunidad, por lo que resulta de crucial importancia adaptar los sistemas sanitarios a esta realidad. Además, se enfatiza en la necesidad de que tanto las intervenciones farmacológicas como psicosociales que conformen los planes de actuación en materia de salud mental, estén basados en la evidencia científica.
Más información en:

diumenge, 25 de setembre del 2011

MADRES ANTES QUE MUJERES


La psicoanalista Laura Kait estudia el embarazo adolescente a través de jóvenes gestantes de una residencia tutelada

Articulo extraido de I. DE LA FUENTE - Madrid - 19/06/2007 Publicado en EL PAIS

No eran aún mujeres y fueron madres. O al menos tuvieron que decidir con 16 o 17 años no ya si deseaban serlo sino si querían o podían. Más del 50% de los embarazos adolescentes se salda con una interrupción voluntaria de la gestación. En Cataluña, el porcentaje alcanza a más del 65% y en Madrid, en torno al 55%. La comunidad balear se haya a la cabeza de las interrupciones, junto con Cataluña, Madrid, Aragón y Murcia. En total, en 2005 se registraron 12.883 abortos en gestantes de 15 a 19 años (en 2004 fueron 11.677).
Tres de cada diez jóvenes, sin embargo, continúan con el embarazo, bien por razones religiosas o por un explícito apoyo familiar. Algunas se han convertido en hijas-madres dentro de su propio hogar: madres que dan el pecho o el biberón a una diminuta criatura aún más fragil que ellas, y a la que cuidan con tesón determinadas horas del día. Sólo unas horas. Porque además de ser madres, son hijas adolescentes. Como la madrileña Vanessa (nombre supuesto): interrumpió el bachillerato hace tres años, a raíz de la gestación de su hijo, se planteó trabajar como camarera cuando nació el bebé y, ahora, con más realismo, ha vuelto a estudiar para acceder mejor al mercado laboral.
El horario de la academia y las escapadas de los viernes con su pandilla le han convertido de nuevo en la adolescente que no ha dejado de ser aunque la bolsa de los pañales le acompañe en sus salidas al parque con el pequeño. Mientras, sus padres cuidan y en cierto modo crían, a su nieto-hijo. Vanessa ya no está con el medio novio del instituto con el que tuvo la criatura, y su familia lo celebra. Como pareja no tenían futuro. Como madre soltera amparada por sus padres y hermanos hasta que pueda independizarse, sí.
Se trata, en principio, de embarazos no deseados. "Entre los 14 y 20 años no suelen tener relaciones estables ni practicar sexo de modo regular", indica Ana García Mañas, responsable del Centro joven de Anticioncepción y Sexualidad de Madrid (CJAS). Por eso mismo, muchas cometen la imprudencia de tener relaciones sin protección. No es extraño que esa gestación llegue después de su primer o segundo coito. Y que tome posesión de un cuerpo inmaduro en lo físico y en lo emocional.
La psicoanalista Laura Kait llama la atención sobre el término "embarazo adolescente", es decir que "adolece" de lo requerido. "Es más que discutible que un bebé pueda llenar carencias o ayude a madurar. A un hijo hay que ayudarlo a crecer. Si la madre es inmadura o está desamparada, nadie ayuda a nadie. No se puede ayudar desde la impotencia", afirma.
La psicoanalista conoce bien esa doble orfandad: la de madres solas y casi niñas que traen -o no traen- al mundo hijos que a veces nacen ya huérfanos. Laura Kait ha trabajado varios lustros primero en residencias de menores de la la Diputación de Barcelona, y más tarde para la DGAIA (Dirección General de Atención a la Infancia de la Generalitat de Catalunya). Durante ocho años su labor se centró en una residencia maternal que acoge a chicas embarazadas. En este centro suelen convivir de modo temporal unas quince gestantes o madres.Kait vuelca diversas historias de estas chicas en Madres, no mujeres. Son historias reales aunque anónimas. La mayoría carece de recursos, sufre trastornos psicológicos o forma parte de familias desestructuradas que, de una manera u otra, las han expulsado de su entorno. ¿Qué salidas tienen? "Si la joven no puede hacerse cargo ni de ella misma, no podrá hacerse cargo de otro", señala la experta.
En la residencia se les prepara para el mercado laboral y para ser autónomas, pero los servicios sociales analizan si serán capaces de cuidar a sus hijos. Saber lo que quieren es ya un triunfo; saber lo que pueden es otro reto, explica Kait al concluir: "Sólo una de mis pacientes pudo recuperar a su hijo tras dejarlo durante dos años en una institución".
Solas y vulnerables
"Solas, vulnerables, y algunas terriblemente románticas". Ése es el perfil de madre adolescente que traza Rosa Ros, médico del centro de asistencia juvenil de Barcelona. El 70% de los que acuden al centro son chicas. Por origen, el 9% son extranjeras. Ros cree que la presencia de personas de otros ámbitos introduce matices en las relaciones juveniles. "Por un lado, vemos a chicas en dificultades a las que se han vedado los anticonceptivos y que, ante un embarazo, dicen que en su país o en su familia no se acepta el aborto. Por otro, adolescentes españolas educadas en la igualdad seducidas por chicos de otras culturas, a veces mayores que ellas, y de modales suaves, que sugieren que quieren ser madres porque 'él quiere un bebé' y ellas están enamoradas" añade.
¿Fantasías o rebrote de la maternidad? "El embarazo adolescente no deja de crecer, lo que demuestra que estar informado está a años luz de estar formado", apunta Kait. "Es paradójico que a la vez que se hacen campañas a favor de los anticonceptivos, a los críos se los llena por doquier de imágenes eróticas. Sin olvidar que el valor reinante es tener, tener y no importa qué. Una cría que se siente sola e impotente siempre podrá tener algo, por ejemplo: un hijo", reflexiona.